El presidente Trump firma orden ejecutiva para anticiparse a las leyes estatales de inteligencia artificial

Puntos clave
- El presidente Trump firmó una orden ejecutiva titulada "Garantizar un marco político nacional para la inteligencia artificial".
- La orden crea una fuerza task del Departamento de Justicia para desafiar las leyes estatales de inteligencia artificial que entren en conflicto con la política federal.
- Dirige al Departamento de Comercio a considerar la retención de la financiación de banda ancha de los estados con "regulaciones onerosas" de inteligencia artificial.
- Los asesores de la Casa Blanca, David Sacks y Michael Kratsios, están encargados de redactar una recomendación de política federal de inteligencia artificial.
- Una excepción preserva la autoridad estatal sobre las leyes de inteligencia artificial relacionadas con la seguridad infantil, la infraestructura de centros de datos y la adquisición.
- La orden se refiere específicamente a la ley de discriminación algorítmica de Colorado como ejemplo de sesgo ideológico.
- Se mencionan acciones estatales recientes en California y Nueva York, destacando enfoques variados para la seguridad de la inteligencia artificial.
- Los fiscales generales estatales argumentan que los estados son los reguladores más ágiles para las tecnologías emergentes.
- La Unión Estadounidense de Libertades Civiles y otros grupos de derechos civiles consideran la orden inconstitucional y anticipan desafíos legales.
El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva titulada "Garantizar un marco político nacional para la inteligencia artificial". La orden crea una fuerza task de el Departamento de Justicia para desafiar las leyes estatales de inteligencia artificial que entren en conflicto con el marco federal y dirige al Departamento de Comercio a retener la financiación de banda ancha futura de los estados que promulguen lo que la administración llama "regulaciones onerosas" de inteligencia artificial.
Resumen de la orden ejecutiva
El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva llamada "Garantizar un marco político nacional para la inteligencia artificial". La orden busca establecer un enfoque federal unificado para la regulación de la inteligencia artificial y limitar la capacidad de los estados individuales para aprobar sus propias leyes de inteligencia artificial que la administración considere inconsistentes con los objetivos federales.
Los componentes clave de la orden incluyen la creación de una fuerza task del Departamento de Justicia facultada para desafiar las leyes estatales de inteligencia artificial y una directiva al Departamento de Comercio para potencialmente retener la financiación de banda ancha futura de los estados que adopten lo que la orden describe como "regulaciones onerosas" de inteligencia artificial.
Dirección política y participación asesora
El asesor de la Casa Blanca en inteligencia artificial y criptomonedas, David Sacks, quien aboga por un entorno regulatorio de "mano ligera", informó al presidente sobre la orden. La orden también encarga a Sacks y a Michael Kratsios, asistente del presidente para ciencia y tecnología, preparar una recomendación legislativa que esboce un marco político federal integral para la inteligencia artificial.
Mientras la orden enfatiza la preeminencia de las leyes estatales de inteligencia artificial, incluye una excepción que preserva la autoridad estatal sobre las leyes destinadas a proteger a los niños, promover la infraestructura de centros de datos y fomentar la adquisición estatal de herramientas de inteligencia artificial.
Leyes estatales objetivo y contexto industrial
La orden se refiere específicamente a leyes estatales como la SB24-205 de Colorado, que aborda la discriminación algorítmica, calificándolas de intentos de "incrustar sesgo ideológico". También menciona acciones estatales recientes, incluida una ley de California que requiere que las grandes empresas tecnológicas publiquen marcos de seguridad para los modelos de inteligencia artificial y un proyecto de ley de Nueva York que permitiría al fiscal general estatal imponer sanciones civiles a los desarrolladores de inteligencia artificial que no cumplan con los estándares de seguridad. La medida de Nueva York sigue pendiente ante el gobernador.
Reacciones de funcionarios estatales y grupos de defensa
Los fiscales generales estatales han criticado la orden, argumentando que los estados sirven como reguladores ágiles para las tecnologías emergentes. Sostienen que la iniciativa federal podría socavar la supervisión efectiva a nivel estatal.
Las organizaciones de derechos civiles, incluida la Unión Estadounidense de Libertades Civiles, han calificado la orden de inconstitucional y han indicado que probablemente será impugnada en los tribunales.
Implicaciones potenciales
La orden ejecutiva tiene como objetivo establecer un tono nacional para la gobernanza de la inteligencia artificial, potencialmente reconfigurando el equilibrio de autoridad regulatoria entre los gobiernos federal y estatal. Sus mecanismos de aplicación, particularmente la amenaza de retener la financiación de banda ancha, podrían crear una presión significativa sobre los estados para que alineen sus políticas de inteligencia artificial con el marco federal futuro. Se esperan desafíos legales, y el impacto final de la orden dependerá de cómo se redacte y promulgue la legislación recomendada.