El aumento de la adopción de la inteligencia artificial incrementa la carga de trabajo y el agotamiento, según un estudio

Puntos clave
- Las herramientas de inteligencia artificial permiten a los empleados manejar más tareas, pero las expectativas laborales se expanden en consecuencia.
- Los empleados informan de horas más largas y una difuminación de los límites entre el trabajo y el tiempo personal.
- Los beneficios de productividad de la inteligencia artificial son modestos, con estudios que muestran solo pequeños porcentajes de ahorro de tiempo.
- Los trabajadores sienten la presión de demostrar que las inversiones en inteligencia artificial son valiosas, lo que lleva a un aumento del estrés.
- La investigación destaca un riesgo de que la adopción de la inteligencia artificial cree un entorno laboral propenso al agotamiento.
Un estudio reciente en una empresa de tecnología de tamaño mediano encontró que, si bien las herramientas de inteligencia artificial permiten a los empleados realizar más tareas, también expanden las expectativas laborales, lo que lleva a horas más largas y un estrés aumentado. Los trabajadores informaron que la capacidad extra liberada por la inteligencia artificial se llenó rápidamente con responsabilidades adicionales, difuminando la línea entre el trabajo y el tiempo personal. La investigación se alinea con otros hallazgos que sugieren que los modestos beneficios de productividad de la inteligencia artificial no se traducen en una reducción de la carga de trabajo, lo que plantea preocupaciones sobre el agotamiento y el impacto real de la inteligencia artificial en el bienestar de los empleados.
Antecedentes
Durante los últimos años, la industria ha enfatizado que la inteligencia artificial no solo protegerá los empleos, sino que también hará que el trabajo sea más fácil al actuar como un multiplicador de fuerza. Las empresas han promocionado la inteligencia artificial como una forma para que los profesionales - abogados, consultores, escritores, codificadores y analistas - se vuelvan más capaces e indispensables mientras reducen el esfuerzo.
Hallazgos del estudio
Investigadores de la Universidad de California, Berkeley pasaron ocho meses integrados en una empresa de tecnología de 200 personas que adoptó completamente las herramientas de inteligencia artificial. A través de más de 40 entrevistas en profundidad, observaron que no se ejerció presión explícita sobre los empleados para cumplir con nuevos objetivos. En cambio, las herramientas simplemente hicieron que más tareas parecieran realizables. Como resultado, los trabajadores comenzaron a dejar que sus listas de tareas se expandieran durante los descansos para almorzar y las noches. Un ingeniero explicó que la expectativa de que la inteligencia artificial liberaría tiempo se reemplazó rápidamente con la realidad de trabajar la misma cantidad o incluso más.
Comentarios de un foro de tecnología reflejaron el mismo sentimiento, señalando que las expectativas y los niveles de estrés aumentaron bruscamente mientras las mejoras medibles de productividad permanecieron modestas, alrededor del diez por ciento. Un ensayo separado mencionado en la fuente indicó que los desarrolladores que usaban inteligencia artificial creían que eran más rápidos en un veinte por ciento, pero en realidad tardaron un diecinueve por ciento más en las tareas. Un estudio más amplio citó un ahorro de tiempo del tres por ciento en general, sin un impacto significativo en los ingresos o las horas trabajadas en todo tipo de ocupaciones.
Implicaciones
La investigación sugiere que la promesa de la inteligencia artificial como un mejorador de la productividad puede estar compensada por un costo oculto: una mayor carga de trabajo y fatiga. Los empleados se sienten compelidos a demostrar el valor de las inversiones en inteligencia artificial, a menudo extendiendo sus horas de trabajo. El efecto neto parece ser un cambio hacia una "máquina de agotamiento", donde los beneficios en velocidad y respuesta están acompañados de un mayor estrés y una disminución de la capacidad para desconectar del trabajo.
Respuesta de la industria
Estos hallazgos desafían la narrativa predominante de que la inteligencia artificial reducirá principalmente la intensidad laboral. Si bien las herramientas permiten a los trabajadores realizar más, la respuesta organizacional - ya sea intencional o emergente - ha sido llenar la capacidad disponible con demandas adicionales. El resultado es un entorno laboral donde la línea entre el trabajo y el tiempo personal se difumina, y donde los modestos beneficios de productividad no se traducen en el alivio esperado para los empleados.
Conclusión
El estudio subraya la necesidad de que las empresas gestionen la adopción de la inteligencia artificial de manera reflexiva, equilibrando las ganancias de eficiencia con expectativas realistas sobre la carga de trabajo. Sin un esfuerzo deliberado para prevenir el aumento del alcance, la promesa de la inteligencia artificial puede alimentar inadvertidamente el agotamiento en lugar de aliviarlo.