Altman Testifica que Musk Buscaba el Control Total de OpenAI, Alega que los Daños Podrían Alcanzar $150 Mil Millones

Altman Testifies Musk Sought Total Control of OpenAI, Claims Damages Could Reach $150 Billion

Puntos clave

  • Sam Altman testificó que Elon Musk quería el control total de OpenAI y se retiró cuando se le negó.
  • Musk supuestamente sugirió que el liderazgo futuro podría pasar a sus hijos, lo que Altman calificó de "pelo erguido".
  • Altman describió la participación intermitente de Musk como limitada a visitas ocasionales y comunicación por texto.
  • El CEO dijo que el estilo agresivo de Musk amenazó la moral y casi llevó a un investigador clave a considerar dejar el proyecto.
  • Altman sostuvo que la reclamación de daños de $150 mil millones de Musk no está respaldada por sus contribuciones reales.
  • Musk planea donar cualquier suma que se le otorgue a la rama sin fines de lucro de OpenAI.

En su testimonio en el juicio de OpenAI, el CEO Sam Altman dijo que Elon Musk insistió repetidamente en tener autoridad absoluta sobre la organización y se retiró cuando se le negó. Altman recordó la sugerencia de Musk de que el control podría pasar a sus hijos algún día y describió un momento "pelo erguido" cuando Musk supuestamente intentó matar el proyecto.

Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, subió al estrado esta semana para detallar sus interacciones con Elon Musk durante los primeros días de la startup de inteligencia artificial. Altman argumentó que Musk quería el control sin restricciones de la empresa y abandonó la junta cuando esa demanda no se cumplió. El testimonio, entregado en un juicio de alto riesgo, se centró en una serie de intercambios de texto y recuerdos que pintan una imagen de una lucha de poder contenciosa.

Altman dijo que Musk insistió repetidamente en ser el único tomador de decisiones. Cuando la junta se negó a otorgarle esa autoridad, Musk "se retiró" - una frase que el ex líder de Y Combinator usó para describir la partida del magnate de la tecnología del círculo de liderazgo. El CEO recordó la afirmación de Musk de que, si alguna vez se apartaba, las riendas podrían pasar a sus hijos, un comentario que Altman calificó de "particularmente pelo erguido". La declaración, según Altman, subrayó la reluctancia de Musk a considerar cualquier plan de sucesión que excluyera a su propia familia.

Durante el contrainterrogatorio, Altman describió un episodio en el que Musk supuestamente intentó "matar" a OpenAI. Dijo que el estilo de gestión agresivo del multimillonario amenazó la moral y incluso llevó a un investigador líder a considerar dejar el proyecto después de una presentación temprana de un prototipo del modelo ChatGPT. Altman mantuvo que la participación intermitente de Musk - que se presentaba "cada dos semanas" y se comunicaba principalmente a través de texto y correo electrónico - no podía equipararse con la dedicación a tiempo completo de los otros cofundadores, que "pasaban todas las horas despiertos" construyendo la organización.

A pesar de la tensión, Altman admitió que había expresado gratitud a Musk en varias ocasiones, señalando que le había dicho al empresario que no podría haber lanzado OpenAI sin su ayuda. Sin embargo, el CEO enfatizó que el mejor resultado para la empresa era la eventual partida de Musk, argumentando que su "estilo de gestión agresivo dañó la moral y riesgo de expulsar talentos".

Uno de los momentos más impactantes en el testimonio de Altman involucró un intercambio de texto destacado por el abogado de Musk. En el mensaje, Altman supuestamente le dijo a Musk que no podría haber tenido éxito sin él. El intercambio, según Altman, estaba destinado a transmitir aprecio, no una admisión de contribución igualitaria. Insistió en que la entrada financiera de Musk, aunque significativa, no se tradujo en liderazgo operativo, y por lo tanto la reclamación de Musk de hasta $150 mil millones en daños era "matemáticamente sin sentido". Musk, añadió Altman, planea donar cualquier suma que se le otorgue a la rama sin fines de lucro de OpenAI, un movimiento que el CEO describió como "en gran medida simbólico".

El juicio continúa examinando cuánto del éxito temprano de OpenAI se puede atribuir a la participación de Musk versus el trabajo de su equipo fundador. El testimonio de Altman sugiere una división clara: los cofundadores y los investigadores impulsaron el desarrollo diario, mientras que el papel de Musk se limitó a la entrada estratégica ocasional y el respaldo financiero.

Los analistas legales señalan que el resultado podría sentar un precedente para cómo se valoran las contribuciones en las startups de tecnología, especialmente aquellas con inversores de alto perfil. Por ahora, las declaraciones de Altman proporcionan un relato detallado de la dinámica interna que dio forma a los primeros años de OpenAI y plantean preguntas sobre la equidad de la reclamación de daños masiva presentada por Musk.

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