Elon Musk impulsa investigación de The New Yorker sobre Sam Altman mientras se inicia el juicio de OpenAI

Elon Musk Boosts New Yorker Exposé on Sam Altman as OpenAI Trial Begins

Puntos clave

  • Elon Musk paid to boost a New Yorker article by Ronan Farrow that critiques Sam Altman.
  • The boost appeared on X the same day a federal jury began hearing Musk's lawsuit against OpenAI.
  • The promoted post lacked a clear "ad" label, though X's policies require disclosure for boosted content.
  • Musk's lawsuit claims OpenAI abandoned its nonprofit mission after his early investment.
  • OpenAI argues the shift to a for‑profit model was necessary for achieving its AI goals.
  • Both X and OpenAI declined comment; WIRED verified the boost notification.
  • Jurors reported mixed attitudes toward Musk and AI during selection.

Elon Musk utilizó la función de pago para aumentar la visibilidad de una investigación de The New Yorker realizada por Ronan Farrow que acusa al jefe de OpenAI, Sam Altman, de prácticas engañosas. La promoción apareció justo cuando el juicio de Musk contra OpenAI, Altman, el presidente Greg Brockman y Microsoft comenzaba la selección del jurado en una corte federal en Oakland.

Elon Musk convirtió la herramienta publicitaria de X en un titular esta semana, pagando para impulsar una historia de The New Yorker que alega que Sam Altman, el director ejecutivo de OpenAI, engañó a los inversores y al público. El impulso apareció en la plataforma el lunes, el mismo día en que un jurado federal comenzó a escuchar el caso que Musk presentó contra OpenAI, Altman, el presidente Greg Brockman y Microsoft.

Los usuarios que desplazaban la página móvil de X informaron haber visto una publicación del periodista Ronan Farrow, coautor de la investigación, con una ventana emergente que indicaba que había sido impulsada por @elonmusk. La función, que permite a los suscriptores pagar para ampliar el alcance de una publicación, es similar a un tuit promocionado en otras plataformas. El artículo de Farrow, titulado "Scam Altman", afirma que el fundador de OpenAI ganó el apodo "Scam" de un ex colega y detalla las supuestas decepciones que rodean el cambio de la empresa de un modelo sin fines de lucro a uno con fines de lucro.

A diferencia de los anuncios típicos, la publicación impulsada no mostraba un etiqueta de "anuncio" prominente en las publicaciones de los usuarios. Aquellos que abrieron el menú de opciones de la publicación podían seleccionar "reportar anuncio", lo que sugiere que el contenido caía en un área gris de los requisitos de divulgación de X. La propia FAQ de X para la función de impulso establece que las publicaciones impulsadas deben identificarse como anuncios y seguir las políticas publicitarias de la plataforma, pero la pieza de Farrow apareció sin dicha etiqueta.

El momento del impulso de Musk generó conversación entre los observadores. El juicio, que comenzó con la selección del jurado el lunes, acusa a OpenAI de alejarse de su misión original sin fines de lucro, una misión que Musk ayudó a financiar con decenas de millones de dólares en los primeros días de la empresa. Argumenta que su inversión se desvió hacia fines comerciales que nunca aprobó.

OpenAI replica que Musk sabía que la organización eventualmente necesitaría expandirse a una gran empresa para lograr sus objetivos de inteligencia artificial general. La empresa sostiene que el cambio fue una evolución necesaria, no una violación del acuerdo original. Microsoft, también nombrada en la demanda, ha defendido su asociación con OpenAI, enfatizando la naturaleza colaborativa del trabajo.

Tanto X como OpenAI declinaron comentar para este informe. The New Yorker también declinó responder a las preguntas sobre la promoción de la historia. WIRED verificó de forma independiente la notificación de impulso, confirmando que la ventana emergente apareció en los dispositivos de los usuarios y que la cuenta de Musk había republicado el artículo, agregando un breve respaldo: "Llamarlo \'Scam\' Altman es preciso... Esto es muy digno de leer".

Los posibles jurados durante la selección expresaron sentimientos mixtos sobre las figuras tecnológicas de alto perfil involucradas. Algunos indicaron que no eran fanáticos de Musk o la IA en general, lo que subraya el desafío de reunir un jurado imparcial para un caso que entrelaza la tecnología de vanguardia con rivalidades personales.

A medida que el juicio avanza, el uso de la función de impulso de X por parte de Musk agrega otra capa a la narrativa pública que rodea el conflicto. Si la promoción influirá en la opinión pública o incluso en la percepción del jurado, sigue siendo incierto, pero el episodio destaca cómo las herramientas de los medios sociales pueden amplificar las batallas legales en tiempo real.

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