Abogado utiliza inteligencia artificial para navegar por investigaciones del forense y casos de negligencia clínica

Puntos clave
- Un hombre de mediados de los 70 murió dos días después de una cirugía cardíaca compleja en Midlands.
- La muerte fue remitida al forense, y la familia contrató al abogado de negligencia clínica Anthony Searle.
- El forense declinó la solicitud de Searle para un informe de experto independiente, creando un vacío en el registro de evidencia.
- Searle utilizó ChatGPT para formular preguntas técnicas enfocadas y llenar los vacíos dejados por el informe de experto independiente.
- Él enfatiza que no se ingresa ningún dato del cliente en las herramientas de IA y que toda la salida es revisada.
- El experimento de Searle sugiere que la IA podría asistir a los secretarios, redactar argumentos esqueléticos y racionalizar la preparación de los casos.
- Está desarrollando una aplicación de IA para calcular daños en reclamaciones de negligencia clínica utilizando datos actuariales.
- El caso destaca el potencial de la IA para modernizar la investigación jurídica y la defensa mientras mantiene la confidencialidad.
Cuando un hombre de mediados de los 70 murió inesperadamente dos días después de una cirugía cardíaca compleja en Midlands, su familia recurrió al abogado de negligencia clínica Anthony Searle. Después de que el forense declinó un informe de experto independiente, Searle recurrió a la inteligencia artificial, utilizando ChatGPT para aguzar sus preguntas técnicas y llenar los vacíos de evidencia. Él enfatiza que no se ingresa ningún dato del cliente en la IA y que toda la salida es revisada. La adopción temprana de Searle apunta a posibilidades más amplias para la IA en la investigación jurídica, la redacción y incluso las herramientas de cálculo de daños para reclamaciones de mala práctica médica.
Antecedentes del caso
Un hombre de mediados de los 70 se sometió a una cirugía cardíaca compleja en Midlands. Dos días después del procedimiento, empeoró inesperadamente y murió. Debido a que la causa de la muerte no estaba clara, el hospital remitió el caso al servicio del forense, siguiendo el protocolo standard. La familia del fallecido, en busca de respuestas, contrató al abogado de negligencia clínica Anthony Searle para representarlos.
Desafíos en la corte del forense
Searle necesitaba información técnica detallada para cuestionar a los cirujanos involucrados. Sin embargo, el forense declinó su solicitud de un informe de experto independiente, dejando un vacío en el registro de evidencia. Esta limitación llevó a Searle a explorar recursos alternativos para ayudar a la familia a entender qué sucedió.
Volviéndose hacia la inteligencia artificial
Buscando una forma de enfocar sus indagaciones, Searle recurrió a la inteligencia artificial, específicamente ChatGPT. Descubrió que la IA lo ayudó a formular preguntas técnicas más precisas sobre la cirugía, lo que le permitió abordar los vacíos dejados por la falta de un informe de experto independiente. Searle explicó que las familias quieren una imagen más clara de cómo murió su ser querido, y la IA le permitió concentrarse en los aspectos científicos del caso.
Uso responsable de la IA
Searle, quien tiene 35 años, enfatiza que no ingresa ningún dato del cliente o información confidencial en las herramientas de IA que utiliza. Revisa cuidadosamente toda la información y las citas generadas por el bot antes de confiar en ellas. Este enfoque cauteloso subraya su papel como adoptante temprano, probando el potencial de la IA mientras protege la confidencialidad del cliente.
Implicaciones más amplias para la práctica jurídica
La experiencia sugiere varias aplicaciones futuras de la IA dentro del campo jurídico. Los usos potenciales incluyen ayudar a los secretarios de los abogados con las negociaciones de honorarios y la gestión de la agenda, lo que permite a los abogados asignar más tiempo al trabajo sustantivo. La IA también podría ayudar a redactar argumentos esqueléticos —resúmenes concisos de los casos presentados en la corte—, racionalizando el proceso de preparación.
Herramientas de IA innovadoras para el cálculo de daños
Más allá de la investigación, Searle está desarrollando aplicaciones de IA personalizadas. Una de estas herramientas es una aplicación diseñada para calcular daños en reclamaciones de negligencia clínica. La aplicación analiza datos de tablas actuariales utilizadas por los tribunales ingleses para determinar las pérdidas futuras de una persona, incorporando factores como la edad y las contribuciones de pensión perdidas para producir estimaciones más precisas.
Conclusión
El uso de la IA por Anthony Searle ilustra cómo la tecnología emergente puede complementar la práctica jurídica tradicional, especialmente en casos de derecho médico complejos donde la entrada de expertos puede ser limitada. Al utilizar la IA de manera responsable, Searle no solo mejora su propia eficacia, sino que también apunta hacia un futuro donde la IA asiste en varios aspectos del trabajo jurídico —desde la investigación y la redacción de argumentos hasta cálculos de evaluación de daños sofisticados—, potencialmente modernizando una profesión centenaria.